
A la mañana siguiente se levantó temprano parecía que la lluvia hacía que su energía creciera, durante horas estuvo caminando por la ciudad, cuando llegó de vuelta a la casa silenciosa, traía olor a frio. Afuera los pequeños rayos de sol que lograron salir se retiraban avergonzados por su osadía de haber creído vencer a las nubes y ella estaba maravillada. Se sentó en el sofá encendió unas velas comenzó la música se acercó a la ventana y vio con nostalgia la ciudad. El viento golpeó su rostro inspiró hondamente cerró los ojos abrió los brazos.
Esa sensación de libertad que aparecía después de cada otoñal día le hacía sentir ganas de gritar y correr y sin embargo no hacía más que contemplar enamorada la macabra postal que se veía desde el lugar.
Sin duda estaba enamorada de la oscuridad...Tenía tanta fuerza, tanta vitalidad, se sintió princesa, hada, pájaro, agua, animal, sonrió y salió durante la noche.
Al día siguiente se levantó temprano otra vez, ahora algo molesta por los rayos de sol que habían inundado la ciudad, ya no era una princesa, ya no era pájaro, no era hada, agua ni animal ya no sonreía, formaba parte de la gris ciudad, de los grises ciudadanos que seguían con su rutina
No hay comentarios:
Publicar un comentario