
Fije mi mirada en el fondo del lugar, intentando buscar una respuesta coherente que ocultara aquel sentimiento aquella sensación dolorosa que subía como una burbuja por mi garganta, me estaba negando a la verdad porque simplemente no quería aceptarlo. Ella seguía observando cada uno de mis movimientos y yo sabía que era analizada aunque odiase ser tan obvia, justamente con ella no podía evitarlo, soy yo la persona más predecible para ella.
Tome aquellos pensamientos e intente dejarlos en el lugar, traer sonidos a mi mente que se los llevaran lejos, intenté dejar sobre las que se habían convertido en violentas olas todo tipo de emociones que me parecían estúpidas para entonces. ¿en qué momento deje de vivir el presente y comencé a vivir ilusamente arriesgándome a dañar algo tan preciado como este tipo de sentimientos que estaban siendo revolcados arrastrados y agredidos por un pensamiento?. Siempre intento callar el dolor, pero nunca lo había echo con tanta fuerza, sabía que la verdad estaba ganando esta vez sin embargo fue una explosión que salió a flote buscando respuestas. Cualquier lagrima es imperceptible frente al mar.
Obviamente acalle aquella demostración, que me parece una lamentación terrible, ruego de ayuda como una falsa víctima además de una demostración de delicadeza sin perdón. Me sentía estúpida al proyectar un sentimiento en el tiempo algo que jamás hubiese pensado antes de conocerle, eso era lo que me hacía sentir más apenada, el hecho de haber cambiado por flores un escudo tan prominente en mí, sin embargo estoy resignada y entregada.
Así es que dejé de fingir, no lo necesitaba, ni lo quería. Imaginé que ella había captado aunque sea una pequeña porción de todo lo que había pasado por mi mente en esos segundos me rendí a las palabras…
No hay comentarios:
Publicar un comentario